Por qué después del COVID-19 hay más riesgo de sufrir un infarto

Algunos pacientes hospitalizados por la enfermedad COVID-19 pueden tener también problemas cardíacos. Pueden desarrollar esos problemas porque el coronavirus puede producir un daño directo y provocar inflamación del corazón. Esas alteraciones pueden conducir a diferentes trastornos, y uno de ellos es el infarto o ataque cardíaco, que se produce cuando se bloquea el flujo de sangre que va al corazón. Ya hay estudios científicos que demuestran que tras la enfermedad COVID-19 se han gatillado casos de infartos en la población.

«La enfermedad COVID-19 está asociada a la inflamación del revestimiento vascular y a un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos en los grandes vasos sanguíneos y en los pequeños vasos, especialmente en el corazón y los pulmones», explicó el doctor Alberto Caccavo, investigador de la organización académica Estudios Clínicos Latinoamérica.

“La formación de coágulos, que son trombosis, pueden dar lugar a obstrucciones en las arterias del corazón o de las venas de otras partes del cuerpo humano. Una de las consecuencias entonces puede ser el infarto agudo de miocardio”, señaló Caccavo. “Por la infección del coronavirus, y también por el estrés que genera la pandemia, los confinamientos masivos y la disminución de los controles médicos, probablemente se han producido más casos de infartos en el mundo”, agregó.